19.10.10

I n v i s i b i l i d a d

Apertura epijtémica 

La producción de conocimiento puede entenderse como la práctica social de hacer ver lo que antes no se veía, y esto incluye el sentido radical de que al posibilitar la vista también el objeto de conocimiento es generado. No es que simplemente el objeto estuviera "ahí", en la tiniebla del no-conocimiento, esperando ser descubierto, más bien las operaciones humanas a través de las cuales se hace visible (nombrarlo, experimentarlo, fotografiarlo, medirlo, etc.)  inventan o producen el objeto [esto parece harto construccionismo, deja de serlo cuando se hace necesario entender también que - de forma completamente indecente para nuestras buenas maneras epistémicas- el objeto desde su "ahí" contra-actúa y moldea a su vez esas operaciones humanas].

Producir visibilidad/conocimiento es un proceso colectivo y creativo, que implica, como deseaban los románticos alemanes, la modificación del sujeto de conocimiento, no su mero "aprendizaje", menos aún su "adiestramiento", sino su crecimiento moral o integral.

La escuela, su cultura, va en sentido contrario, es decir: invisibiliza (también imbecibiliza). En lugar de producir cosas y visiones nuevas, las oculta, las vuelve opacas. Herramientas especiales de este crimen contra la creatividad, la producción de saber y el crecimeinto de las personas y comunidades son las entidades fosilizadas de certificación: perfiles, curriculas, taxonomías, competencias, habilidades, etcétera y sus engranajes de pruebas, test, exámenes, acreditaciones, protocolos...

Pasando aduanas

Encontré un ejemplo delicioso de invisibilidad en la crónica del periodista de viajes e insurgencias Patrick Symmes, publicada este mes en Harper, "Treinta días en Cuba: pellizcando pesos y perdiendo kilos", que narra lo que le significó vivir en la Habana con un salario de 15 pesos cubanos. A su llegada a la isla, fue interrogado en el aeropuerto. Los agentes cubanos le hicieron todas las preguntas del protocolo, pero no se les ocurrió revisar que Symmes tenía sólo 20 dólares en su cartera para una estancia de treinta días. La actividad de Symmes en la Habana no era ilegal, pero tampoco era visible para la policía, su inteligencia estaba limitada por el protocolo, por lo que "ya sabemos y ya esperamos".

Este ejemplo recuerda la ya clásica observación de Jean Leave en su libro La cognición en la práctica:
 
luego de observar durante tres semanas la actividad de unos niños durante su clase de matemáticas, Lave descubrió que los alumnos se mantuvieron altamente involucrados en el trabajo individual sobre tareas matemáticas (un 75% del tiempo de la clase), pero invirtieron una mínima atención y participación durante las sesiones de instrucción de la maestra (un 25%). Durante esas tres semanas los niños no dieron evidencia de adoptar alguna de las estrategias demostradas por la maestra durante el periodo de instrucción.

Durante el trabajo individual, los niños desplegaban una actividad intensa de ayuda mutua en la cual inventaban soluciones parciales e intuitivas para los problemas. “Los niños producían respuestas correctas a problemas que habían sido diseñados para cultivar una forma particular de realizar operaciones matemáticas y que ellos no usaban” (Lave, 1997, p. 30). Cada vez que la profesora enseñaba un nuevo procedimiento, los niños no lo utilizaban, pues su cultura del aprendizaje, basada en la ayuda mutua y las soluciones intuitivas, les proporcionaba mayor seguridad para dar las respuestas correctas. Naturalmente, la maestra no era conciente de ello. Lave señala que los procedimientos de los niños son potencialidades que la escuela no puede observar (Rodríguez y Urteaga, Co-construcción de contextos psicológicos)

"El camino a la estandarización está equivocado" 

Dice Ken Robinson:
Nuestros niños están viviendo el periodo de estímulos más intenso de la historia, asediados por información que llama su atención de cada plataforma, computadoras, Iphones, avisos publicitarios de cientos de canales de televisión. Y por eso son penalizados, porque se distraen ¿De qué? De cosas aburridas, la mayor parte de la escuela. No es total coincidencia que el incremento del TDHA (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) fue paralelo al incremento de los exámenes estandarizados.


26.9.10

Jugar con los elementos rituales de la cultura escolar y tratar de ir construyendo formatos más reales para eso del aprender

Me permito reproducir aquí una reflexión de clase de mi hermano-maestro Manuel, pertinente para los tiempos que corren.
Salud y saludos a todas.

He comenzado –aunque la verdad ello ya tiene mucho tiempo- a pensar en los aprendizajes del grupo. Trato de imaginar a cada una de ustedes cuando escribo esto, todas han tenido la desfortuna de tenerme como docente o como dicen en esta Universidad y particularmente en esta Unidad, como asesor, que me parece que no es tan claro ello para todos, pero eso es tema de otra discusión.

El grupo y lo saben, me encanta, me es agradable regresar cada sábado y pararme en medio del aula, para comenzar la clase. Leerles algo, a veces de literatura, a veces de poesía, a veces hasta mis angustias y sueños en este andar que es la vida, pero todo ello siempre con un sentir pedagógico central. Es agradable estar con ustedes, y cuando lo digo, o mejor lo pienso, observo el aula e imagino a la mayoría de ustedes, con sus miradas inquietas cual preescolares tratando de indagar hacia dónde va este cuate.

Al grupo tengo que agradecerle que nos ha dado la oportunidad de inyectarle vida a la propia unidad, nos ha dado la posibilidad de pensarnos y repensarnos en los compromisos que implica el educar y por ende transformar.

Nos ha dado la oportunidad de mirarnos y reconocernos con nuestras pobrezas conceptuales y con nuestras irrisorias herramientas que habíamos utilizado para tan tremenda labor como es el educar.

No sabemos el final de la historia ni en que acabe todo esto que ahora ilusionamos con el grupo, el programa de acompañamiento entre iguales con sus múltiples dificultades e intentos del “ahora sí”, el programa de apoyo terapéutico en pañales pero andando silencioso y sencillo, pero ya transformando. El programa de formación docente con sus profesores pensando “¿y qué hacen esos cuates que me observan en el aula?, ¿y ello para qué sirve?, e inquietando de ya sus tradicionales formas de enseñar. Y paralelo los co-docentes aprendiendo a mirar el aula y muchas de las veces sin saber qué es lo que hacen en la misma o qué es lo más significativo para poder centrar sus notas en ello. Por supuesto en medio de todo ustedes, mirando e indagando, tratando de comprender y dándonos la confianza de que lo que hacemos va por buena ruta a pesar de que no todo sale como lo planeado, ja, y seguro de ello saben mucho más que nosotros mismos, pues la vida, el trabajo, lo cotidiano siempre es complejo por un lado planearlo y por otro que salga tal cual.

Los sábados son pesados, salgo y entro a una y otra clase, cargo con el desvelo de la noche anterior, donde el insomnio ha realizado su labor.

Trato de indagar a la luz de sus miradas la comprensión de mis largas explicaciones, soliloquios docentes que no logro regular. Apuntan y apuntan y vuelven a apuntar en sus cuadernos o en sus computadoras, que seguramente algunas de ustedes cerraran al término de las clases y volverán a abrir el siguiente sábado. A veces me pregunto ¿Qué tanto apuntan? Y por supuesto, ¿Cuál es la función del apuntar en el proceso de aprendizaje o comprensión escolar?

Ciertamente desconozco mucho de ustedes, ja, - a pesar de que hemos dialogado en las entrevistas, creo bastante, mas la venganza es que ustedes también desconocen mucho de mí, pero para ser sincero, ello no me hace feliz, no porque quiera saber en qué piensan o qué sueñan, dónde viven y a quién besan. Realmente como elementos estimulantes para la docencia dichas preguntas no son en sí mismas relevantes, menciono que no son en sí mismas relevantes porque cuando en qué piensan, en qué sueñan, dónde viven o a quién besan, se inmiscuyen en las aulas, entonces las mismas se tornan dignas de indagación pedagógica y en verdad parece broma más lo digo y lo pienso como realidad educativa concreta.

Espero recuerden lo que dice el cronopio mayor, ése el Cortazar, cuando dos se desconocen difícilmente se podrán dar respuestas a las preguntas que se hacen.

Mas parece que por un buen rato eso de lo pedagógico tendrá que transitar por ese desconocimiento, digamos que lamentablemente, pues ya ha recorrido por mucho tiempo esa ruta y hasta el momento no existen indicios claros de que ello sea benéfico para la comprensión educativa dentro de las aulas.

En fin ya lo iremos discutiendo y espero vayamos haciendo algo al respecto.

Por lo pronto en esta reflexión nocturna o podemos decir mañanera creo que mientas lo arriba señalado sucede, lo que debemos hacer es jugar a la transición, ya el grupo dará la mejor opinión o para ser sinceros dará una opinión si ello es adecuado o no.

Es decir, la transición implica jugar con los elementos rituales de la cultura escolar y tratar de ir construyendo formatos más reales para eso del aprender.

¿Qué significa ello? seguramente se preguntarán.

Significa que a partir de ahora tendremos un “examen”, ups, el maestro se volvió conductista exclamarán algunas, espero que después de lo discutido en clase ni siquiera lo piensen, no por mi persona sino por lo que conceptualmente ello significa.

Significa que el examen tendrá un peso importante en su aprendizaje, pero también lo tendrán los procesos de construcción del mismo, es decir, y en concreto explico.

Solicité un Blog donde subieran sus tareas.

Solicito que podamos hacer un directorio del grupo con correos y Blog, para que podamos comentar y crear redes del aprender, es decir, que una parte de su evaluación tendrá un peso importante en los comentarios constructivos y adecuados que realicen a los Blogs de sus compañeras.

Obviamente la creación de un Blog no es lo central, sino que en el mismo reflexiones, lo más que puedan, esencialmente que lo utilicen como cuaderno, donde coloquen todo eso que apuntan en clase, las reflexiones sobre cómo va la misma, las emociones buenas y malas que la clase les generó, lo que las compañeras les motivó. Sus dudas y sus certezas, es decir coloquen el aula, o lo que es lo mismo escriban su aula significante.

Cuando hablo de su aula significante no sólo me refiero a los sábados de 11 y media a 13 hrs, me refiero a los sábados de 8 a 2 y media, es decir, pensar cómo se va engarzando cada una de sus materias con la otra aula, la que también espero refieran, es decir, el aula de la realidad, con sus burocracias, sus compañeros, con sus niños y los padres de esos niños, con sus cargas cotidianas y alegrías y tristezas. Las percepciones de sus docentes, las opiniones sobre los co-docentes, su acompañamiento, las que lo tengan, o incluso cómo va eso del apoyo terapéutico.

También me refiero a una de las aulas más importantes, el gran salón de la vida, la que nos dice pa´ donde jalar, en los momentos más difíciles, la que guía nuestros pasos, para decidir si vale la pena desvelarnos una noche más o dormir con el amor de nuestra vida, sea una almohada, un cuerpo tibio o la ternura de nuestro osito de peluche, sincero y fiel como ningún otro.

Es decir, la idea es que en el Blog coloquen la vida misma, esa vida que atraviesa la escuela, pero sobre todo la necia necesidad de ser y convertirnos en humanos en el día a día.

Pensemos que ese es nuestro trabajo final, con la peculiaridad de que no se comienza a realizar al final, sino desde YA. Recuerden lo chismoso que son las maquinas, que las muy cobardes siempre dejan huellas de nuestro andar por el Internet.

Al final pues, solicitare para su evaluación la “entrega virtual” de su Blog”, donde se encuentren sus tareas y los trabajos que vayamos realizando, así como el trabajo de investigación que desarrollaran con respecto a un modelo teórico de su elección y con respecto a una temática también propia, ya sea un estudio de caso, ya sea una problemática escolar que quieran indagar.

No, no me volví loco, ya esto en su mayoría lo habíamos comentado, quizá el problema es que hacemos oídos sordos a ello.

Como dicen las abuelas cuando nos aplican un correctivo o una regla o nos hacen tomar una medicina que no nos gusta: “Te va a doler o no te va a gustar, pero es por tu bien”, “ya me lo agradecerás.”

Bueno por ahora eso es todo, en sus manos esta construir el proceso de transición, es decir, aprender para aprobar o aprender para comprender.

Saludos y buenos días, ya despierten.

Afectuosamente Manuel

Otoño casi invierno del 2009.

14.9.10

Los alumnos evalúan a sus profesores

Andaba ya subidito en la red, en el primer gran invento del siglo XXI, como dice Ricardo, el Youtube, el video sobre el proyecto que llevamos a cabo en la UACM de evaluación de profesores por sus estudiantes. El video tiene la intención de introducir el proyecto y abrir el diálogo más general, sobre la candente cuestión de intervenir la cultura de la evaluación en las instituciones escolares (sacudirla, y transformarla).
El video fue realizado por Miguel Ángel Domínguez del colectivo Red en Espiral, y es la primera vez que llevamos tan en forma un registro audiovisual de nuestros proyectos.

Primera parte






Segunda parte



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