Un profesor comienza su tarea eligiendo un texto, un conjunto de palabras de cierta extensión en las que cree, por su razón o bondad. Se apaña de ese texto como un náufrago de un trozo de madera, y así, zozobrando la inmensidad del mar es la vida en la que intenta no ahogarse. Ay profesor, si te hiciera un son, de la mar y el amor te cantaría. Palabra que inventaron los catalanes: sotsobrar, poner patas pa' arriba, verbo de sotsobre, caída en la que lo de arriba queda abajo y viceversa. Los diccionarios, que no sirven ni para detener balas, borraron el juego carnavalesco por el cual los sufijos latinos sub, debajo, y supra, encima, se combinaron para expresar la alegría de soltar para zozobrar.
¿Acaso un blog de tecnologías que atraviesan la educación? ¿Un blog que trae la novedad, la última etiqueta del marketing educativo? ¿Un repositorio de herramientas? ¿Cuándo aparecieron esos blogs de consumo rápido? No, este es un simple blog que de vez en cuando trae aquí huellas de andanzas, siempre andanzas intraducibles, mal portadas, huellas que dejaron los marineros en Playa Girón, llevadas ya por la marea, esto es implícitas, como las enseñanzas implícitas (título primero del blog) de Jackson-Cavell, no demostrables.
In/docencia es soltar el poder, dejarlo, el poder que acecha desde adentro y se proyecta afuera en la tentación del héroe o la madre. El performance del docente universitario es su propia esclavitud.
A modo de confesión diré que el defecto que muchas veces me señalaron algunos colegas lo convertimos aquí en filosofía, mejor, en escritura. El defecto de no hacer conclusiones, no cerrar adecuadamente las conferencias, charlas profesionales (como un marinero que no sabe echar el ancla!), y que un tiempo me quebró la cabeza por sentirme menos profesional con respecto a la norma. Hoy justo que me puse a escribir el post anterior sobre nuestro curso del amor, encontré en los Fragmentos amorosos de Barthes esto que conecta al profesor y su performance:
Insignificante, la escena lucha sin embargo con la insignificancia. Todo participante de una escena sueña con tener la última palabra. Hablar el último, "concluir", es dar un destino a todo lo que se ha dicho, es dominar, poseer, dispensar, asestar el sentido; en el espacio de la palabra, lo que viene último ocupa un lugar soberano, guardado, de acuerdo con un privilegio regulado, por los profesores, los presidentes, los jueces, los confesores: todo combate de lenguaje (maché de los antiguos Sofistas, disputatio de los Escolásticos) se dirige a la posesión de ese lugar; mediante la última palabra voy a desorganizar, a "liquidar" al adversario, voy a infligirle una herida (narcísica) mortal, voy a reducirlo al silencio, voy a castrarlo de toda palabra. La escena se desarrolla con vistas a ese triunfo: no se trata de ningún modo de que cada réplica concurra a la victoria de una verdad y construya poco a poco esta verdad, sino solamente que la última réplica sea la buena: es el último golpe de dados lo que cuenta. La escena no se parece en nada a un juego de ajedrez sino más bien a un juego de sortija: no obstante, el juego es aquí revertido, puesto que la victoria corresponde a aquel que logra tener el anillo en su mano en el momento mismo en que el juego se detiene; la sortija corre a todo lo largo de la escena, la victoria pertenece al que capture a ese pequeño animal, cuya posesión asegurará la omnipotencia: la última réplica.
“Las dos cuestiones más “profundas” del mundo: -¿Cómo no has pensado en eso? -¿Y tú, cómo has pensado?”
(Paul Valery)
“Una idea que solo estaba al alcance de la experiencia previa de Joe, pero que sólo puede florecer en el nicho intelectual que ofrece ahora el cerebro de Mary, puede desarrollar todo su potencial viajando entre Joe y Mary como y cuando haga falta. La trayectoria hacia una buena idea puede entrecruzar varias historias individuales de aprendizaje, haciendo que el mínimo local de un agente se convierta en un sólido bloque de construcción para otro. Además, la gran cantidad de nichos intelectuales disponibles dentro de una comunidad vinculada lingüísticamente, constituye una matriz impresionante de posibles trayectorias entre agentes. Por tanto, la observación de que el lenguaje público permite que la cognición humana sea colectiva adquiere una nueva dimensión cuando reconocemos el papel de este empeño colectivo en trascender la naturaleza dependiente de trayectorias de la cognición humana individual. Incluso una búsqueda ciega y poco inteligente de recodificaciones productivas de datos almacenados, producirá, de vez en cuando, unos resultados impactantes. Al permitir que estos resultados circulen entre los individuos, la razón andamiada por la cultura es capaz de explotar progresivamente unos espacios en los que la razón individual dependiente de trayectorias nunca se podría adentrar” (Andy Clark)
Quisiera tener el tacto, el toque, la paciencia y la maestría para escribir acerca de esta historia, pero ni los tengo ni soy yo el protagonista. No puedo más que registrar aquí (ser testigo) de estos diálogos. Todo empezó la clase que discutimos el video sobre los experimentos de auto-aprendizaje de Sugata Mitra. Después de clase David subió a su blog la siguiente entrada:
Que tal profesor, no es que me guste ser insistente con mi punto de vista, pero sigo con la idea de que en internet por mucho que sean recopilaciones de una gran cantidad de fuentes de informacion no siempre son ciertas, en el ejemplo que propusimos en clase fue el teorema de pitagoras, supongo que para muchos que aun no siendo ingenieros, cientificos, matematicos, tienen la nocion de este teorema, pero ahora bien, propongo un claro ejemplo, el cual consiste en buscar informacion sobre el funcionamiento del sensor de ultrasonido C7210, o bien el sensor PIR325; Como una compañera dijo "No siempre te quedas con la primera fuente de informacion, si no tienes que buscar en mas sitios", pues bien me gustaria que alguno de mis compañeros me dijera lo que encontro sobre este sensor y lo compartiera en clase para ver si es cierta su informacion, de antemano se que es muy poca la informacion, y tambien se que la que puedan encontrar no es cierta, pero en fin, lo unico que trato de desmostrar es mi punto de vista.
Saludos.
en este doc http://bit.ly/qdlGPy
tuve que buscar qué es un sensor ultrasónico y luego encontré el C7210, pero creo que no he resuelto el misterio (aunque no me queda claro cuál es el misterio)
(no sé si viste que invité a los compañeros del grupo via google+)
Que tal profesor, ya he leido el articulo que escribe, y tiene razón al decir que es un sensor de ultrasonido, el cual puede ser utilizado para medir distancias, por otra parte el documento que pone de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (Universidad Pontificia de Madrid), se basa en un SRF04, el cual ya es un sensor prediseñado, pues bien el "misterio" se basa no tanto en saber que es un sensor para medir distancias, si no mas bien, como hacer funcionar este sensor, esto lo pongo porque cuando me toco hacer un proyecto con ellos, busque informacion con el fabricante, el cual no da informacion util, buscando por varios sitios para darme una idea, en todos los sitios que logre encontrar informacion (Eso sin mencionar que era informacion repetida de otros sitios), era informacion falsa, ya sin esperanzas no tuve mas remedio que hacerlos funcionar con varias tecnicas, hasta que por fin funcionaron, a lo que voy es que en internet podemos encontrar información que no siempre es verdadera, y peor si la información que no es verdadera se copia tal cual sin antes verificarla, eso de retroalimentacion no siempre es cierto, puesto que ni los propios profesores sabian como hacerlos funcionar, por parte de los libros, todos los que consulte, en ninguno de ellos venia informacion, mas que lo basico "Que eran sensores de ultrasonido", se que tal ves no sea el ejemplo mas claro, pero mi unico objetivo era dar un ejemplo de lo que dije en clase, recuerden que soy de ing, asi que por favor tengan un poquito de paciencia mientras me enfoco mas en un ambito social y encuentro ejemplos menos abstractos.
Saludos :1.
el caso del sensor se hace aún más interesante, a mi lo que me deja es que no toda la información está en internet. por lo que entiendo, la información estaba incompleta o inaccesible, y la poca que había no tenía utilidad. lo cual para cualquier asunto es un problema, y en este caso técnico. hay mucho otros asuntos para los que internet no tiene respuesta, o tiene respuestas muy pobres o que pueden ser falsas. ahora bien, creo que la palabra "falso" es diferente de "erróneo", y que en el caso del sensor aplica la segunda. "falso" tiene que ver con información que intencionalmente es manipulada/creada/sesgada para producir algún efecto. En ciencia y tecnología, la falsedad es muy penada porque implica la falsedad de datos, lo cual puede ocasionar problemas graves en la investigación. En la información errónea, enfrentamos más bien su falta de precisión, su inconsistencia, su malinterpretación, etc., pero no habría intencionalidad de engañar para un fin.
por último, el caso del sensor me llama la atención porque te planteó como estudiante resolver un problema que era desconocido para los expertos (los profesores), a través de lo cual aprendiste cosas que no hubieran sido posible de encontrar desde un inicio el instructivo del sensor.
espero que lo podamos platicar en clase porque hay mucho que prender de todo esto, saludos Emiliano
+david rojas Hola David, tu publicación me ha hecho meditar mucho sobre el uso del Internet, comparto tu opinión sobre lo poco confiable que puede ser la información que suben a la red, pero también creo que podemos sacarle mucho provecho si lo utilizamos ´de manera inteligente. Al igual que profe me di a la tarea de buscar sobre lo que propusiste y efectivamente me encontré con muy poca información con respecto a ese sensor en específico y la verdad entendí muy poco pues no tenia ni idea de que se trata. Así que me dispuse a analizar nuevamente tu comentario y la intención de este, notaba que afirmas que no existe información realmente veraz sobre este sensor en Internet, problema que desde mi punto de vista ya existía, pues desde hace mucho tiempo nuestra sociedad fue formada de tal forma que a veces damos por hecho o como verdadero aquello plasmado en un libro, pero ¿que pasa cuando nos encontramos con libros que se contraponen? Pues nos vemos obligados a buscar más, a preguntar, a investigar, a mirar a otros lados para saber si alguna miente o quizá ambas están equivocadas o en lo correcto, y eso hice.
Me acerque con un buen amigo que esta apunto de egresar como ingeniero y me explico qué eran los sensores, de que tipo existían y algunos usos que se le dan pero esto no resolvió mis dudas sobre los sensores específicos que nombras así que seguí buscando, regrese nuevamente al video que hace mención Emiliano e ingrese al canal de quien lo subió, tampoco pude encontrar mayor explicación, pero note algo que me llamo mucho la atención; un usuario de you tube le solicito unos diagramas y muy amablemente se los envió, esto me hizo pensar sobre como vemos y como utilizamos el Internet , personalmente creo que es una herramienta a la cual se le pueden dar un sin fin de usos tanto buenos como malos y que jamás estará exento de errores , pero realmente quien da esos malos o buenos usos somos nosotros los seres humanos, el Internet no tiene una mente propia que busque hacernos caer en errores o proporcionarnos información falsa somos nosotros (los humanos) quienes nos metemos el pie o nos ayudamos, un ejemplo muy claro es el video de you tube casi estoy seguro que de solicitarlo, el usuario subiría la respuesta a cualquier duda que tuviéramos sobre el sensor (claro si cuenta con el conocimiento) o podríamos contactar por este medio a un especialista más avanzado sobre el tema,lo importante es no verlo como la única opción o peleada con otras opciones sino mas bien tratar de formar un conocimiento mas integral como el plan de estudios de cultura lo propone, por ello la importancia de saber utilizar el Internet como una herramienta que nos beneficie sin intentar sustituir las demás herramientas que utilizamos ,usarlo con responsabilidad y aportar algo realmente útil para los demás.
Creo que a veces se nos olvida que el Internet es una construcción nuestra con nuestros errores, para mi la mayor ventaja del Internet no es que cuente con toda la información, porque además estoy de acuerdo que no se encuentra todo, tampoco la cantidad de información que pueda estar aquí arriba (aun si fuera toda verdadera) pues no seriamos capaces de aprenderlo todo o no tendría caso si nunca lo procesamos y nos quedamos en la comodidad de buscarlo y plagiarlo cuando lo necesitemos(como lo externaba otra compañera) ya alguna vez había pensado que en Internet es demasiado fácil sabotear la información de hecho en la primera clase también externaba mi inquietud sobre tomar como verdadero cualquier dato de internet pero me agrado la idea de intentar esta nueva modalidad por varios motivos; pues concertamos utilizar fuentes con un respaldo serio, utilizar el internet como una herramienta que nos ayude a complementar conocimientos y no como un sustituto de los libros y los profesores e intentar aportar conocimientos útiles para quien desee tomarlos.
Esto que planteas ahora es uno de los objetivos que al menos personalmente planeo cubrir, me refiero a encontrar alguna de esas lagunas de conocimiento y compartir aquello que no esta aquí para hacer de esto una herramienta más útil, estoy seguro que ahora que encontraste esta falla más de una persona te agradecerá si compartes tu conocimiento de forma publica (comenzando por mi que ya tengo la duda) es así como contribuiremos a formar un internet mas confiable y útil, sin duda no terminaremos con la información falsa pero estaremos aportando algo para mejorarlo, ya algunas veces he visto errores sacados a la luz por gente como tú que encuentra estas lagunas y las hace evidentes, tenemos la ventaja de que quizá el más grande error del internet es también su más grande acierto, pues al hacerlo libre para cualquier persona, el mundo entero tiene el control de lo que aquí se publica, no estamos limitados a ver lo que nos quieren mostrar como es el caso de la televisión, en el internet no solo tenemos la libertad de ver lo que queremos sino que además tenemos la oportunidad de mostrar lo que queremos, lo que sabemos, aquello que deseamos compartir. Yo tampoco estoy de acuerdo con muchos de los usos que se le dan al internet pero alguna vez un amigo me dijo: “cuando te sientes pequeño como un gusano peleando contra una tortuga que se cubre de los madrazos en su caparazón, puedes seguir pegándole sin lograr lastimarla o bien puedes ser ese gusano, metértele por el culo y comértela por dentro, así se pueden cambiar muchas cosas”
Agradezco mucho tu publicación David pues me hizo meditar un buen rato sobre el tema, saludos.
david rojas - Que tal, antes que cualquier otra cosa, no podria estar mas de acuerdo con tu comentario, internet no es una entidad biologica, la cual tenga mente propia, si no que es el humano el que la construye ya sea con verdades o mentiras, por otra parte el video al cual haces referencia es mio, de echo si busca en youtube por el C7210 o bien por el PIR325 saldra solamente un video el cual es del mismo usuario (klaymen08), a riesgo de parecer sobervio son los unicos videos que existen por la red sobre ellos, bueno del PIR325 podria ser que se conozca con otro nombre, en cuyo caso no puedo afirmar que sea el unico, pero del C7210 creeme que si es el unico que vas a encontrar, y como mencionabas me han llegado muchos correos pidiendome los diagramas de conexion, los cuales se los envio, que aqui regresamos al mismo punto, podria enviar información ya sea verdadera o falsa, pero en fin supongo que eso ya depende de cada persona.
Saludos :1.
Ayer a la(s) 23:24
Lur Lurias - Señores, aplausos!! no sé por dónde empezar, esto es una lección tremenda, y me voy a permitir editar y publicar sus comentarios en otro blog para compartir la calidad de esta discusión, y la calidad humana de ustedes ambos. Es este nivel de genuino aprendizaje y de diálogo el que necesitamos en nuestra universidad y en la educación en general. Salud! y sigamos así, nos toca contagiar a los otros.
Me permito reproducir aquí una reflexión de clase de mi hermano-maestro Manuel, pertinente para los tiempos que corren.
Salud y saludos a todas.
He comenzado –aunque la verdad ello ya tiene mucho tiempo- a pensar en los aprendizajes del grupo. Trato de imaginar a cada una de ustedes cuando escribo esto, todas han tenido la desfortuna de tenerme como docente o como dicen en esta Universidad y particularmente en esta Unidad, como asesor, que me parece que no es tan claro ello para todos, pero eso es tema de otra discusión.
El grupo y lo saben, me encanta, me es agradable regresar cada sábado y pararme en medio del aula, para comenzar la clase. Leerles algo, a veces de literatura, a veces de poesía, a veces hasta mis angustias y sueños en este andar que es la vida, pero todo ello siempre con un sentir pedagógico central. Es agradable estar con ustedes, y cuando lo digo, o mejor lo pienso, observo el aula e imagino a la mayoría de ustedes, con sus miradas inquietas cual preescolares tratando de indagar hacia dónde va este cuate.
Al grupo tengo que agradecerle que nos ha dado la oportunidad de inyectarle vida a la propia unidad, nos ha dado la posibilidad de pensarnos y repensarnos en los compromisos que implica el educar y por ende transformar.
Nos ha dado la oportunidad de mirarnos y reconocernos con nuestras pobrezas conceptuales y con nuestras irrisorias herramientas que habíamos utilizado para tan tremenda labor como es el educar.
No sabemos el final de la historia ni en que acabe todo esto que ahora ilusionamos con el grupo, el programa de acompañamiento entre iguales con sus múltiples dificultades e intentos del “ahora sí”, el programa de apoyo terapéutico en pañales pero andando silencioso y sencillo, pero ya transformando. El programa de formación docente con sus profesores pensando “¿y qué hacen esos cuates que me observan en el aula?, ¿y ello para qué sirve?, e inquietando de ya sus tradicionales formas de enseñar. Y paralelo los co-docentes aprendiendo a mirar el aula y muchas de las veces sin saber qué es lo que hacen en la misma o qué es lo más significativo para poder centrar sus notas en ello. Por supuesto en medio de todo ustedes, mirando e indagando, tratando de comprender y dándonos la confianza de que lo que hacemos va por buena ruta a pesar de que no todo sale como lo planeado, ja, y seguro de ello saben mucho más que nosotros mismos, pues la vida, el trabajo, lo cotidiano siempre es complejo por un lado planearlo y por otro que salga tal cual.
Los sábados son pesados, salgo y entro a una y otra clase, cargo con el desvelo de la noche anterior, donde el insomnio ha realizado su labor.
Trato de indagar a la luz de sus miradas la comprensión de mis largas explicaciones, soliloquios docentes que no logro regular. Apuntan y apuntan y vuelven a apuntar en sus cuadernos o en sus computadoras, que seguramente algunas de ustedes cerraran al término de las clases y volverán a abrir el siguiente sábado. A veces me pregunto ¿Qué tanto apuntan? Y por supuesto, ¿Cuál es la función del apuntar en el proceso de aprendizaje o comprensión escolar?
Ciertamente desconozco mucho de ustedes, ja, - a pesar de que hemos dialogado en las entrevistas, creo bastante, mas la venganza es que ustedes también desconocen mucho de mí, pero para ser sincero, ello no me hace feliz, no porque quiera saber en qué piensan o qué sueñan, dónde viven y a quién besan. Realmente como elementos estimulantes para la docencia dichas preguntas no son en sí mismas relevantes, menciono que no son en sí mismas relevantes porque cuando en qué piensan, en qué sueñan, dónde viven o a quién besan, se inmiscuyen en las aulas, entonces las mismas se tornan dignas de indagación pedagógica y en verdad parece broma más lo digo y lo pienso como realidad educativa concreta.
Espero recuerden lo que dice el cronopio mayor, ése el Cortazar, cuando dos se desconocen difícilmente se podrán dar respuestas a las preguntas que se hacen.
Mas parece que por un buen rato eso de lo pedagógico tendrá que transitar por ese desconocimiento, digamos que lamentablemente, pues ya ha recorrido por mucho tiempo esa ruta y hasta el momento no existen indicios claros de que ello sea benéfico para la comprensión educativa dentro de las aulas.
En fin ya lo iremos discutiendo y espero vayamos haciendo algo al respecto.
Por lo pronto en esta reflexión nocturna o podemos decir mañanera creo que mientas lo arriba señalado sucede, lo que debemos hacer es jugar a la transición, ya el grupo dará la mejor opinión o para ser sinceros dará una opinión si ello es adecuado o no.
Es decir, la transición implica jugar con los elementos rituales de la cultura escolar y tratar de ir construyendo formatos más reales para eso del aprender.
¿Qué significa ello? seguramente se preguntarán.
Significa que a partir de ahora tendremos un “examen”, ups, el maestro se volvió conductista exclamarán algunas, espero que después de lo discutido en clase ni siquiera lo piensen, no por mi persona sino por lo que conceptualmente ello significa.
Significa que el examen tendrá un peso importante en su aprendizaje, pero también lo tendrán los procesos de construcción del mismo, es decir, y en concreto explico.
Solicité un Blog donde subieran sus tareas.
Solicito que podamos hacer un directorio del grupo con correos y Blog, para que podamos comentar y crear redes del aprender, es decir, que una parte de su evaluación tendrá un peso importante en los comentarios constructivos y adecuados que realicen a los Blogs de sus compañeras.
Obviamente la creación de un Blog no es lo central, sino que en el mismo reflexiones, lo más que puedan, esencialmente que lo utilicen como cuaderno, donde coloquen todo eso que apuntan en clase, las reflexiones sobre cómo va la misma, las emociones buenas y malas que la clase les generó, lo que las compañeras les motivó. Sus dudas y sus certezas, es decir coloquen el aula, o lo que es lo mismo escriban su aula significante.
Cuando hablo de su aula significante no sólo me refiero a los sábados de 11 y media a 13 hrs, me refiero a los sábados de 8 a 2 y media, es decir, pensar cómo se va engarzando cada una de sus materias con la otra aula, la que también espero refieran, es decir, el aula de la realidad, con sus burocracias, sus compañeros, con sus niños y los padres de esos niños, con sus cargas cotidianas y alegrías y tristezas. Las percepciones de sus docentes, las opiniones sobre los co-docentes, su acompañamiento, las que lo tengan, o incluso cómo va eso del apoyo terapéutico.
También me refiero a una de las aulas más importantes, el gran salón de la vida, la que nos dice pa´ donde jalar, en los momentos más difíciles, la que guía nuestros pasos, para decidir si vale la pena desvelarnos una noche más o dormir con el amor de nuestra vida, sea una almohada, un cuerpo tibio o la ternura de nuestro osito de peluche, sincero y fiel como ningún otro.
Es decir, la idea es que en el Blog coloquen la vida misma, esa vida que atraviesa la escuela, pero sobre todo la necia necesidad de ser y convertirnos en humanos en el día a día.
Pensemos que ese es nuestro trabajo final, con la peculiaridad de que no se comienza a realizar al final, sino desde YA. Recuerden lo chismoso que son las maquinas, que las muy cobardes siempre dejan huellas de nuestro andar por el Internet.
Al final pues, solicitare para su evaluación la “entrega virtual” de su Blog”, donde se encuentren sus tareas y los trabajos que vayamos realizando, así como el trabajo de investigación que desarrollaran con respecto a un modelo teórico de su elección y con respecto a una temática también propia, ya sea un estudio de caso, ya sea una problemática escolar que quieran indagar.
No, no me volví loco, ya esto en su mayoría lo habíamos comentado, quizá el problema es que hacemos oídos sordos a ello.
Como dicen las abuelas cuando nos aplican un correctivo o una regla o nos hacen tomar una medicina que no nos gusta: “Te va a doler o no te va a gustar, pero es por tu bien”, “ya me lo agradecerás.”
Bueno por ahora eso es todo, en sus manos esta construir el proceso de transición, es decir, aprender para aprobar o aprender para comprender.
Solo en el curso de la lucha política pueden determinarse las metas de la liberación (Herbert Marcuse)
Mi hija ya opina sobre la educación de su hermano. Ella tiene 4 y él 2 (@elxorxe)
No es concebible que diseñar, evaluar, programar, investigar curriculm siga pareciendo una especie de actividad super compleja a la que se dedican los sabios de la ciencia de la educación, como si estuvieran trabajando en un acelerador de partículas. Compleja no, complicada porque es un berenjenal de tecnicismos. Privilegiada porque ahí está el top, y el dinero.
(La falacia de que podemos preescribir aprendizaje...)
Es inaudito parezca una herejía poner en duda que "los contenidos" son algo indispensable (bueno, primero los sabios del curriculum lo desacreditan a uno: "¿pero que no haz leído a Coll?"). Poner en duda la eficacia de tener "objetivos de aprendizaje" y hacer ver que la evaluación se traga todo proceso genuino, eso ya les parece terrorismo.
(Su discurso de balística...)
Como he mencionado, son los propios estudiantes (los primeros que debían emanciparse), que juegan el rol de guardianes del currículum. Enculturados perfectamente, los chicos y las chicas, no censuran desde la posición del sabio, sino del usuario cultural, que dice "eso no es normal" cuando señalan "usted no sigue los objetivos del programa". Si vieran la angustía que nos da a los profesores cuando oimos eso, como si nos acusaran de anomia social.
(Educación centrada en el aprendiz ciego y mudo)
En la UACM (que corre a ser otro mamut blanco) ahora, "en cumplimiento de la Ley de Autonomía" (sic) ya hay reglamento para la "formulación, aprobación y modificación de planes y programas de estudios". Una dosis de tortura burocrática para mantener a los docentes trabajando haciendo nada, y justificarce como "psicopedagógos".
FUGA
Cómo se patean currículas:
Destruir la escuela, reconstruir la vida -Comprender y modificar la cultura docente-alumno
Entrarle a los espacios multiformativos -Adecuar las metas a la heterogeneidad de participantes
Comunidad del aprendizaje -metodología en la práctica
CONSTRUIR FORMAS DE REPRESENTACIÓN QUE AYUDEN A SOSTENER LO QUE SIGUE DE LA RECONSTRUCCIÓN DE LO EDUCATIVO, FORMAS DE HABLAR Y PENSAR JUNTOS LAS NUEVAS IMPLICACIONES VITALES, EDUCATIVASY TEÓRICAS DE "LO QUE HACEMOS"
Reencontré este texto que escribí por ahí del 2004 ahora que hice el Taller de observación, participación e investigación en la comunidad del aprendizaje, con el proyecto de cognición distribuida en la UPN.
El yo como instrumento
Según Eisner el yo –la primera persona del singular- es un rasgo de la indagación cualitativa que “da importancia a la sensibilidad y la percepción en el contexto de la investigación cualitativa... (ya que) los rasgos que se incluyen en un grupo no llevan una etiqueta colocada en la manga: no se anuncian a sí mismos. Los investigadores deben observar lo que tienen ante sí, tomando alguna estructura de referencia y algún conjunto de intenciones. El yo es el instrumento que engarza la situación y le da sentido”. (Pág. 50)
En el caso de los expertos el “yo” como instrumento: “sabe qué debe rechazar. Saber qué rechazar significa tener un sentido de lo significativo y poseer una estructura que haga eficiente la búsqueda de lo significativo”. Estas dos características son las que denomina “sensibilidad y esquema”, las cuales, actuando en conjunto “proporcionan el método mediante el cual damos sentido a una formación cualitativa compleja”.
Entonces el “yo” es una “firma única” que proporciona “intuición individual a una situación”, lo cual en opinión de Eisner tiene más valor que la “uniformidad y la estandarización” de la investigación anónima. Por último nos advierte que la “apreciación de la intuición personal como una fuente de significado no es una licencia para tomarse libertades. Los críticos educativos deben proporcionar evidencias y razones”.
En las aulas camaleón el “yo” se privilegia, por lo menos con el uso de la primera persona, en diferentes instrumentos escritos. Voy a concentrarme en los instrumentos que elaboran el docente y los alumnos, sin tocar en esta ocasión los que producen los co-docentes. La autobiografía, las reflexiones, las tareas, las autoevaluaciones y los comentarios del docente se escriben regularmente en un estilo personal, donde quien escribe se dirige explícitamente al alguien que lee.
Los intercambios de textos personales tienen varias características generales a tomar en cuenta. En primer lugar su escritura y lectura se realiza casi exclusivamente fuera del espacio físico del aula, en la computadora personal, de la escuela o en el café Internet. En segundo lugar, los textos son tomados en cuenta para la evaluación y calificación del curso, lo cual cambia dependiendo del grupo y el docente, pero les da cierta semejanza con las tareas que normalmente solicitan los profesores. Esto nos lleva a una tercera característica, los textos son elaborados por personas que pertenecen a un grupo escolar inserto en la institución, cuyas responsabilidades académicas y sociales no terminan ni empiezan en el aula camaleón.
¿Qué implicaciones para los sujetos participantes tiene este aspecto de relación personal en la utilización de los instrumentos? O al revés ¿qué implicaciones tiene para los instrumentos de la comunidad de aprendizaje el llevar la “firma única” de la “intuición personal” de los participantes?
Utilizaré un caso, el intercambio entre una alumna y yo, para reflexionar sobre estas implicaciones. Haré una reconstrucción a través de mi propia perspectiva como participante, utilizaré mi memoria sobre lo que ocurrió, los sentimientos que tuve, las atribuciones que hice, las ideas que surgieron. Los datos que presento pertenecen al semestre pasado, curso de Procesos Grupales y Enseñanza.
Autobiografía: 1/38
Generalmente el docente en un nuevo curso universitario se enfrenta al trato con un grupo de alumnos desconocidas, un grupo de personas que asisten a las clases. Cuando uno tiene en mano las autobiografías de 38 alumnos-personas empieza una necesidad por relacionar el texto a una persona viva (su rostro, su imagen, su voz). Manuel trata de sortear la inseguridad de leer autobiografías sin saber a quien pertenecen pidiéndole a los alumnos que incluyan una fotografía. Yo me he negado a este procedimiento por simple necedad, pero ahora empiezo a ver que la vida de la persona-alumno no aparece más rápido contando con la fotografía del rostro.
Incluso uno puede tener una relación por escrito muy diferente a la que tiene en el salón de clase, igual o de mayor intensidad, y seguir sin poder relacionar los textos con la presencia de la persona, pero, y esto es trascendental para mi experiencia desde la docencia, construir un intercambio por escrito personalizado, esto es donde yo reconozco a otro y soy reconocido al mismo tiempo (o por lo menos eso siento).
Mónica, mujer trabajadora con dos hijas casadas, joven abuela que le gusta practicar aerobics y entusiasta alumna, escribe sobre el uso del Internet y el intercambio personal:
al inicio del semestre se nos comunicó que se trabajaría vía correo electrónico, en un primer momento se me complicó un poco ya que no tengo acceso diario a mi correo a pesar de que hace tiempo ya lo tengo, sin embargo, cuando se lo manifesté a Emiliano me dijo que no era necesario escribir y revisar diario el correo. A la fecha no he tenido ningún problema y me he mantenido al pendiente del mismo. Considero que es un buen sistema ya que agiliza y ahorra mucho tiempo, porque lo que se ve a través del correo podría verse en clase pero se tendrían que dejar otras cosas pendientes, prácticamente se ven dos cosas al mismo tiempo, lo de la clase y lo del correo, solo es cuestión de que cada quien se responsabilice de su propia revisión y contestación y no perder el contacto.
Leer y comentar las 38 autobiografías es comenzar la posibilidad de construir otras 38 rutas singulares de intercambio personal sobre la enseñanza y el aprendizaje. Fue Juan Manuel quien tuvo la idea, hace varios años, de solicitar a los alumnos su autobiografía al inicio del curso. Hace poco le pregunté directamente cómo surgió la idea. Detiene su tarea frente a la computadora para dedicarse al recuerdo. Me dice que puede haber dos referentes, el primero fue la necesidad desde la docencia de buscar otro contacto con los alumnos: “sabía muy poco de ellos, me perdía en ubicarlos como seres humanos, individuales. No los conocía”.
El segundo referente es la lectura de la autobiografía de Jerome Bruner, “En busca de la mente”. Desde la visión de Bruner el presente del sujeto domina sobre las elaboraciones culturales que hace de sí mismo, pero al mismo tiempo los esquemas culturales de interpretación enfatizan la fuerza del pasado. Un espacio de práctica como la clínica psicoanalítica encauza los significados hacia el pasado, hacia la “arqueología” de la mente. Sin embargo, dice Bruner, es siempre a la luz de mis circunstancias actuales que interpreto los fósiles del ayer, a tal grado que el presente no sólo reconstruye lo que ya ocurrió, sino que lo moldea e inventa.
Cuando leí y comenté las autobiografías de este curso me interesó marcar en el texto algunos aspectos que simplemente llamaban mi atención. Algunos de estos contenidos marcados me parecían importantes pero no podía asignarles un significado particular, ¿qué importancia tiene para este alumno-persona lo que esta diciendo? ¿qué importancia puede tener para mi y para los otros alumnos esta forma de ver, esta experiencia, estas expectativas del alumno?
Sin embargo, cuando se está en curso no hay mucho tiempo para detenerse en estas consideraciones, o detenerse a considerar su importancia. Los intercambios se pusieron en marcha después de mi primer comentario y con el envío de mi propia autobiografía. Por momentos, los intercambios escritos resultaban una experiencia muy intensa. Como docente busqué desde un inicio establecer una empatía con los alumnos. Como parte de la comunidad de aprendizaje de la que formo parte, la intención de modificar la relación y la comunicación docente-alumno tiene una larga historia. Pero lo que sucedió con algunos alumnos de este semestre, en esa otra cosa paralela a la clase que menciona Mónica, rebasó lo que yo esperaba.
Fueron dos correos, enviados en la parte final del curso, los que me produjeron una intuición sobre lo que podía estar pasando. De ese momento a acá he estado revisando mis presupuestos sobre la relación docente-alumno. Sentí que, con unas pocas alumnas y alumnos, habíamos construido una manera de hablar distinta. Escuchaba expresiones de sentimientos, de preguntas, de ideas y de experiencias a través de voces que me resonaban, voces que tenían una entonación y un volumen que había ya oído, en otras aulas, pero que por primera vez sobresalían y podía, sino entenderlas, si sentir lo que me hacían sentir.
Carolina, casada y joven madre de dos niñas, fue quien escribió aquellos correos un mes antes de terminar el curso. Hasta ese momento ella no había participado del intercambio de reflexiones escritas, se había mantenido al margen. Lo que ella quería comunicar eran sus concepciones y temores al escribir en el contexto del aula. Escribir, la acción privilegiada por todo el sistema de evaluación escolar desde la entrada a la primaria a la edad de seis años. Escribir las tareas, las planas, los exámenes. En la universidad escribir ensayos, proyectos, resúmenes y más exámenes. ¿A quién le escriben, a quién le hablan los alumnos?
Entonces, un mes antes de terminar el semestre releí su autobiografía en busca de los antecedentes de la reflexión, y me di cuenta de cómo yo había seleccionado aquellos significados del texto que podía entender, y había marcado otros a los cuales no di eco.
El docente existencial
El que ahora me parezca indispensable indagar el curso desde su aspecto relacional-personal se relaciona con la experiencia de mi formación docente durante este semestre. Como algunos de ustedes saben entre en una especie de crisis existencial, que llamé “reconstrucción de la identidad docente”. Me inventé un espacio virtual de autocuración que denominé la “clínica de formación docente”. Del trabajo realizado en la clínica extraigo estas notas para caracterizar mi crisis:
Hoy pensé que el conocimiento envilece. Durante la asesoría con Paola puede notar la dificultad que tengo para escuchar a las personas, seguir sus palabras. Esta sensación ha venido emergiendo, me descubro pensando en otra cosa, y veo al otro como si el sonido estuviera en “off” mientras se dirige a mí. Intenté reenfocar los gestos, los ojos, la presencia viva del otro, en este caso Paola, con sus ojotes. Y mientras hacía esto me repetía a mí mismo “el conocimiento envilece, el conocimiento envilece”, como un “mantra” que me protegiera y guiara la interacción. Al salir de la Facultad pensaba “me gustaría no saber nada, no tener ningún conocimiento”. ¿Qué es el conocimiento?
Envilecer, según el diccionario es hacer vil y despreciable una cosa. Al perder la brújula del sentido de las acciones y la sensibilidad para escuchar al otro solo quedaba el conocimiento desnudo, como fin en sí mismo, una abstracción erigida contra la vida, envileciendo las relaciones de enseñanza aprendizaje. “Regresar al otro significaba regresar a mí”, eso me dijeron en la clínica de formación docente.
Un día en clase tuve un estallido emocional, decidí romper el silencio y hablar de mi vida interior como docente. Para ello había trabajado en la clínica un modelo de explicación de la crisis de identidad docente a partir de la enfermedad de Parkinson, como un sistema multiregulado. Hablé de mi mismo como un docente con discapacidad de enseñanza, y también de cómo el contexto producía discapacidades de enseñanza que atrapaban docentes. Yo sentí que, pese a todo este asunto conceptual (hablé desde las motoneuronas hasta la intersubjetividad) yo me abrí al grupo. La respuesta de algunos alumnos fue también en el plano personal y emotivo. Entonces vino la reflexión de Carolina.
Viaje al conocimiento prohibido
Vale la pena leer la reflexión completa:
¡Hola!
En los últimos momentos de este semestre decido comenzar a escribir, no sin antes haber huido por completo a esta actividad, que entre otras, considero una deshabilidad en mí. He pensado mucho al respecto y mi obstáculo y miedo es el considerar a la escritura una evaluación que en lugar de dar pie a la autorreflexión, retroalimentación y reelaboración, no fuera más que una forma de clasificar y de juzgar, es decir de calificar a los alumnos.
Quiero aclarar que sé muy bien que los escritos son tomados en cuenta por los profesores para el proceso evaluatorio, pero lo que trato de decir es que me encontré dentro de la contradicción ya que yo me considero un estudiante universitario, que más que pasar cursos desea una sólida formación profesional y personal y por el contrario, me doy cuenta que sigue arraigada, en no sé donde, la ansiedad de ser evaluada, criticada o cuestionada sobre mis conocimientos, saberes y habilidades, así como de mi ignorancia, mis torpezas y mis prejuicios.
No estoy justificándome, tan solo estoy poniendo en práctica el resultado de la reflexión sobre mi saber-hacer y sobre mi sentir, con lo cual me percate de olvidar el propósito fundamental de la escritura: la comunicación con uno mismo y con los demás. Una comunicación que me permita la construcción de vínculos nuevos para el diálogo, la discusión y negociación de conocimientos, ideas, proyectos, sentimientos y también por el simple placer de compartir con los otros.
Mis ansiedades no se fueron del todo, pero continuo en la introspección, al escribir lo anterior surgieron dudas de seguir, pero no la impidieron, daré un paso a la vez.
¡Saludos! Carol. 23 de mayo
Aquí está la primera persona del singular por todos lados, pero ¿lo que hace singular al texto es una forma de escribir? No, como participante de esta aula, como maestro y compañero de Carolina lo que vuelve singular el texto es la forma en que logra expresar el vínculo sutil entre la persona, el aula actual y la historia entre ambos. Creo que la primer persona del singular, la voz que habla desde el yo, no es simplemente un vehículo apropiado para expresar cualidades. En el contexto del aula esta voz está implícitamente censurada para el maestro y para la alumna. Existe una historia cultural y personal de silencio de los sentimientos, expectativas, deseos e incertidumbres. Carolina empieza un viaje de introspección, lleno de dudas, hacia algo que ella sabe pero que nunca ha expresado. El docente se da cuenta de que esta ruta no tiene un origen definido, no hay una causa que la provoque, su posibilidad es un tejido compartido, un cambio a nivel del sistema de relación. En mi comentario a su reflexión, comparto con Carolina la duda y un poco de la voz.
Hola Carol: me he estado preguntando ¿qué es aprender? ¿cómo palpar, reconocer el aprendizaje? Tus palabras escritas me hicieron recordar esta cita de Wenger:
“apoyar el aprendizaje no sólo supone apoyar el proceso de adquirir conocimiento, sino también ofrecer un lugar donde se puedan plasmar nuevas maneras de conocer en la forma de esa identidad”
No intentamos simplemente aprender mejor, tenemos derecho a aprender de otras formas, no escritas de antemano, impredecibles, que rompan nuestro sentido común de lo que es deseable. Aprendo que en esto se juega la persona, a pasitos que son saltos. Salud! Emiliano.
En la reflexión de Carol podemos ver estos enlaces sutiles que son la característica de la producción de sentido. Los enlaces que integra la reflexión hablan no sólo de la subjetividad única de Carolina, sino de una subjetividad compartida, propia de este grupo y esta aula. No sólo necesitamos que Carolina, la persona, nos exprese su experiencia, sino que el sujeto necesita también un contexto en el que se pueda expresar, un “clima” subjetivo que se construye en la relación.
El viaje de la introspección se produce aquí y ahora, utiliza instrumentos de comunicación y diálogo, está inmerso en una “red de significados”. Sin embargo, la dinámica de producción de sentidos no puede fijarse a una formula, ya sea individual o colectiva. En este curso, empezamos diferentes rutas de exploración del contexto como vivencia subjetiva, de la vida sentimental de las acciones y los discursos, de nuestra implicación íntima con el aprender y el enseñar. Esta ruta la menciona Carol en la entrada a su segunda reflexión:
¿Qué es más tentador conocer lo escondido o conocer lo prohibido?
No querer imaginar sino ver, no querer aprender sino saber
La oscuridad me ciega y me hace presa de mis más profundos temores
La soledad me llama
Es tan sólo la manera de encontrar mi camino.
Sin embargo, los caminos no son el destino sino que sirven para llegar a él.
Lo prohibido, en contraposición a lo escondido, tiene una connotación para la persona en el escenario sociocultural. La subjetividad en la escuela no se esconde se prohíbe. Tener miedo a escribir para el aula es un sentimiento que responde a la organización social de los sentimientos en la escuela, afrontar ese miedo es una actitud política. Carolina me habla de su “deshabilidad” para escribir desde la vivencia, y entonces puede “ver” y no sólo “imaginar” la forma en que el contexto (y su historia) contribuyen en la dificultad para escribir. Al contrario “la oscuridad” del aula la “ciega”, y coloca en un lugar pasivo (“presa”) frente a su propia subjetividad. Ella prefiere, “quiere” saber, saber más de este sutil y profundo vínculo de ella misma con el aula, y no meramente “aprender”. Encontró un camino.