Difícil es expresar la vida de un salón de clases, y todas las manifestaciones que explotan fuera de ese espacio con bancas y pizarrón. Pero quiero poner en palabras, aunque sea sólo una aproximación, la vivencia de este salón de clases. Y tengo un motivo poderoso. Los que apostamos por la educación, profesores y estudiantes, luchamos cada día contra la idea de que lo que hacemos no tiene ningún valor. Es duro aceptar que esa idea viene también de la propia escuela. La institución de las calificaciones, en cualquiera de sus formas, desdeña el acto mismo de la enseñanza-aprendizaje. Se nos pide ser sujetos que únicamente cubren programas de estudio, ejecutan adecuadamente lo que se pide en estos, realizan tareas que sirven sólo para saber si se obtiene o no un requisito que después será calificado. Poco importa realmente lo que tenemos que decir, ni nuestra voz ni nuestra perspectiva. Se nos pide ser sujetos incompletos. Pero enseñar y aprender es una decisión que nos involucra por completo, con todas nuestras virtudes y defectos, con nuestra historia y futuro, nuestro cuerpo y mente. Aprender y enseñar es algo que nos afecta como personas totales en un mundo real. Nuestra lucha pues, es revalorar esa acción vital para nosotros mismos, y mostrar en actos y palabras que la educación, como fuerza creativa de individuos concretos en un mundo social concreto, es posible.
17.6.09
22.4.09
Tecnologias y educación. Enfoque histórico-cultural
El semestre anterior (ojo: cómo los calendarios escolares sirven para enmarcar temporalmente la experiencia), comenzamos a utilizar los blogs para que los estudiantes desarrollaran su investigación del curso. Hasta ahora nos hemos "montado a la máquina", saliendo bastante bien librados, pero sin tiempo para teorizar sobre lo que hacemos con la máquina y sobre lo que la máquina hace con nosotros al hacerlo.
Para comenzar como "buen estudiante" comencé a documentarme. Comparto dos textos de Pablo del Río. El primero está en el siguiente link:
Una cita:
"Decía Vigotsky que era muy importante lo que analizaban Marx y Engels de cómo la azada o la espada cambian la naturaleza, pero que a él le interesaba muchísimo más cómo el lápiz o el libro cambia la mente humana. Le interesaba lo que él llamaba las herramientas o los instrumentos psicológicos. Eso es realmente el quehacer nuestro. Por tanto el ser humano, como dice Vigotsky, es un ser humano artificial, el tercer sistema de memoria es que a lo biológico le hemos incorporado lo artificial, lo cultural. No podemos luchar contra lo artificial si nosotros somos el fruto de lo artificial, lo natural nuestro es ser artificiales. ¿Pero de qué manera?"
El otro texto se puede bajar aquí:
Una cita
"todo alumno con una identidad fuerte con la que la escuela mantenga un diálogo significativo alcanza un desarrollo educativo valioso. En este sentido se hace necesario que las tecnologías y los medios comunicativos no se dirijan sólo al saber técnico (cómo usarlos técnicamente) sino a su apropiación personal y social para leer y escribir la propia vida (y la de la propia cultura) y constituirse en el núcleo esencial para fortalecer su identidad y su conciencia moral, sus proyectos de vida y criterios de acción"
6.4.09
¡Ya se puede hacer comentarios!
Camaradas, le estuve picando a este asunto y ya solucioné el problema. Manuel y todos los lectores, son bienvenidos sus comentarios. Abrazos
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