23.8.13

Disrupción en la universidad. Reflexión in/docente para el taller de TIC y enseñanza



Nunca he tenido un entrenamiento formal en el uso de las herramientas digitales. Cuando las computadoras eran artefactos más parecidos a las máquinas de escribir recuerdo la forma en que aprendí a usar el Office, especialmente las hojas de cálculo. En la entrevista de trabajo me preguntaron si sabía utilizarlas y dije automáticamente que si. Después de una semana de enfrentarme al software fui haciendo mis propias maneras de resolver las tareas. Y creo que me sentí empoderado de tal manera que seguí con la misma actitud en adelante. Por eso hoy me resulta extraño que se refieran a mí como "experto" en TIC. 

He pensado sobre mí motivación personal para el taller que estamos realizando estos días sobre TIC y enseñanza universitaria, y creo que es parecida a la que he tenido en otras ocasiones y momentos, incluyendo por supuesto la que tengo con los estudiantes en cada semestre: aprendamos a hacer cosas juntos con estos cacharros que nos ayuden con los proyectos colectivos que valen la pena.
En otros espacios universitarios la colaboración entre colegas parecía una meta inalcanzable, especialmente por la perversión de los sistemas de puntos y méritos para profesores donde la esencia de la colegialidad (tener platicas informales de café de imaginar experimentar libremente jugar probar equivocarse con otros) no figura en la ventana institucional.


Sin embargo, como hemos vivido en la UACM, la colegialidad se ha vuelto el diablo desde que la hicieron obligatoria. También algunas investigaciones muestran que la obligación de colaborar genera actitudes negativas hacia el diálogo y la diversidad, de menos. He sido afortunado de encontrar en aún en esos espacios de colegialidad bajo presión colegas admirables que creen en la colaboración por sí misma y no como requisito laboral. Esto tiene algunas ventajas: multidisciplina, continuidad de los proyectos, motivación intrínseca, y mucho aprendizaje.

En este taller quisimos compartir la plataforma de colaboración que hemos estado trabajando, mostrar su pista de despegue y aterrizaje. Ayer en la sesión de Google Drive y Docs los y las participantes de pronto estaban ya subidos en ella, justo cuando se dio rienda suelta a la informalidad de preguntar, compartir, ayudar, chatear, a manera de una disrupción.
 
Disrupción es la colaboracion de un grupo de docente que no lo hacían antes, aún habitando la misma universidad y el mismo piso de cubículos. Disrupción es que provengamos de diferentes formaciones, diferentes disciplinas, científicas, sociales y humanísticas. Disrupción (casi herejía) es que en este grupo haya también participantes estudiantes, de los que aceptamos nos pueden guiar, con quienes vamos a compartir nuestro diseñó de proyecto TIC.

Anoche en un intercambio en Twitter relacionado con el proyecto de open book Bazar de locos 2, con el magnánimo loquillo @eraser, hablábamos de la red como una nueva mutualidad, y apareció aquel poeta ruso:

Kropotkin, La ayuda mutua

Acá claro son notas para la reflexión. Agradeciendo la participación de todo@s que ha vuelto el ambiente muy agradable, muy emocionado de los nuevos proyectos de uso de TIC a los que podremos ayudar con nuestras pocas competencias y muchos desaprendizajes.

El proyecto es co-producido por:





 http://expresauacm.org/

y




 
 Programa del Taller

2 comentarios:

Pilar Padierna dijo...

Gracias por aceptar compartir con nosotr@s tus inquietudes y habilidades, esperemos que las ganas de tod@s los participantes de esta experiencia se potencien en nuevos proyectos de colaboración. Saludos

Lur Lurias dijo...

gracias Pilar por todo el apoyo y la difusión del taller, en un ambiente así es que deseamos trabajar en la universidad, realizaremos esos proyectos y sus extensiones a las comunidades con seguridad :)

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